¿Qué es la región de Kantō?
Japón se divide en regiones, y Kantō es la que casi todos los viajeros pisan primero: la gran llanura del este donde están Tokio, Yokohama y los dos aeropuertos que reciben los vuelos desde México. Es la región más poblada del país — unas 43 millones de personas, más o menos un tercio de todo Japón.
Para efectos de tu viaje, Kantō significa una cosa: todo queda cerca de Tokio. No necesitas cambiar de hotel para conocer la región; te instalas en Tokio y sales en trenes de ida y vuelta el mismo día. Por eso esta parte del itinerario es la más sencilla de armar.
Excursiones de un día desde Tokio
Las tres clásicas, ordenadas por popularidad:
- Hakone — la combinación de aguas termales (onsen), teleféricos y el lago Ashi, con el Monte Fuji de fondo en días despejados. Se llega desde Shinjuku con la línea Odakyū en hora y media o dos; el circuito completo se hace con el Hakone Free Pass. (Guía próximamente.)
- Nikko — santuarios y mausoleos ornamentados entre bosques y cascadas, Patrimonio de la Humanidad. El Toshōgū, donde descansa Tokugawa Ieyasu, es de lo más impresionante de Japón. A unas 2 horas desde la estación de Asakusa o Tokio. (Guía próximamente.)
- Kamakura — el Gran Buda de bronce y templos junto al mar, a solo una hora en la línea JR Yokosuka. Funciona incluso como medio día. (Guía próximamente.)
¿Y el Monte Fuji? Técnicamente queda justo en el límite de la región, pero se visita desde Tokio: en autobús directo de Shinjuku a Kawaguchiko (unas 2 horas) o combinado con Hakone. También vale la pena tener presente Yokohama —la segunda ciudad de Japón, a 30 minutos—, con su bahía y el barrio chino más grande del país.
Cómo moverte por Kantō
Dentro de Tokio, la tarjeta Suica o Pasmo resuelve todo. Para las excursiones, cada destino tiene su combinación: la línea Odakyū y el Hakone Free Pass para Hakone, trenes Tobu o JR para Nikko, y la línea JR Yokosuka para Kamakura. Ninguna de estas rutas justifica por sí sola el JR Pass nacional — ese solo conviene si tu viaje sigue en shinkansen hacia Kioto y Osaka.
Un consejo al armar el plan: no amontones excursiones. Cada una toma un día completo con traslados, y Tokio por sí solo ya necesita 3 o 4 días. Si andas corto de días, elige una — la que más te llame — y deja el resto para el siguiente viaje.
