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Higashiyama: la ruta más fotogénica de Kioto

Guía de Higashiyama en Kioto: la pagoda Yasaka, las cuestas Ninenzaka y Sannenzaka, Maruyama-kōen y cómo hacer la ruta más fotogénica de la ciudad.

2–3 horasCalles de Edo
Equipo ExploraJapón.mx · Guía basada en viajes propios a Japón · 5 min · jul 2026
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La pagoda Yasaka al atardecer, entre los tejados de Higashiyama.
Respuesta rápida
Higashiyama es el distrito histórico de Kioto y alberga la ruta a pie más fotogénica de la ciudad: unos 3 km que conectan el santuario Yasaka-jinja con Kiyomizu-dera, pasando por Maruyama-kōen y las cuestas empedradas de Ninenzaka y Sannenzaka. Caminarla completa toma 2–3 horas, es gratis y se ve mejor a última hora de la tarde, cuando la luz dora los tejados y hay menos gente.

Info práctica

Entrada
Libre; caminar por las cuestas y el parque no tiene costo.
Horario
Las cuestas están abiertas siempre; las tiendas suelen operar de 10:00 a 18:00 aproximadamente.
Cómo llegar
Bus 100 o 206, parada Kiyomizu-michi (para subir desde Kiyomizu-dera) o parada Gion (para bajar desde Yasaka-jinja).
Cuánto tiempo
2–3 horas para la ruta completa, sin prisa.

Qué hacer en Higashiyama

Higashiyama es el barrio más antiguo de Kioto y el que mejor conserva el aspecto de la ciudad de hace siglos: casas de madera de dos pisos, tiendas familiares que llevan generaciones en el mismo local y calles empedradas que suben la ladera del monte Higashi. La ruta que lo atraviesa —de Kiyomizu-dera a Gion, o al revés— es, para la mayoría de los viajeros, el paseo más fotogénico de todo Japón.

La pagoda Yasaka (Hōkan-ji)

La pagoda Yasaka, formalmente el templo Hōkan-ji, es de cinco pisos: la torre actual se reconstruyó en el siglo XV tras un incendio, y es de las pocas pagodas de madera que sobreviven dentro de la ciudad. No se puede subir, pero no hace falta —la imagen que la hizo famosa es verla asomarse al final de una calle empedrada, como en la foto de arriba. Está a medio camino entre Ninenzaka y Kiyomizu-dera, así que la cruzas sin desviarte de la ruta.

Ninenzaka y Sannenzaka

Estas dos cuestas empedradas son el corazón de la ruta: Ninenzaka ("cuesta de los dos años") va primero, y justo después sube Sannenzaka ("cuesta de los tres años"), ya casi llegando a Kiyomizu-dera. Ambas datan del periodo Edo y están bordeadas de casas de té, tiendas de cerámica y de laca, y —sobre todo— puestos de yatsuhashi, el dulce de canela típico de Kioto.

La calle empedrada de Sannenzaka en Kioto, con tiendas tradicionales de madera, farolillos y turistas caminando bajo un cielo nublado
Sannenzaka, la segunda de las dos cuestas, ya casi llegando a Kiyomizu-dera. Foto propia, marzo 2025.

Hay una superstición local que le da sabor al paseo: si tropiezas en Ninenzaka, te esperan dos años de mala suerte; si tropiezas en Sannenzaka, tres. No es broma para los locales —muchos evitan correr en las cuestas por si acaso.

Tienda de yatsuhashi Nishio con su letrero circular rosa en una calle de Higashiyama, junto a un local de renta de kimonos, en Kioto
Una de las tantas tiendas de yatsuhashi en las cuestas de Higashiyama. Foto propia, marzo 2025.

Casi todas las tiendas de yatsuhashi ofrecen degustación gratis en la entrada, así que puedes probar antes de decidir cuál llevarte. Lleva efectivo: muchos negocios pequeños de las cuestas todavía no aceptan tarjeta.

Maruyama-kōen y el santuario Yasaka

Al final de la ruta, hacia el norte, las cuestas desembocan en Maruyama-kōen, el parque de cerezos más famoso de Kioto. En marzo y abril, bajo el gran sakura llorón que corona el parque, los locales hacen hanami con manta y comida para compartir. El santuario Yasaka-jinja, que cierra el parque por el lado de Gion, está abierto las 24 horas, y de noche, con sus linternas encendidas, es de los rincones más atmosféricos del barrio.

Un arroyo de Maruyama-kōen entre cerezos sin hojas y ligeramente nevados, con un puente de madera al fondo
Maruyama-kōen en invierno; en marzo y abril, estos mismos cerezos llenan el parque de hanami.

Dónde comer en Higashiyama

Higashiyama no es zona de restaurantes elaborados —para eso está Gion, un poco más abajo— pero sí de antojos para el camino. El yatsuhashi para llevar es la compra obligada: casi cada tienda de las cuestas tiene su propia versión, desde la clásica de canela hasta variedades de matcha o chocolate.

Fachada del restaurante Junsei en Sannenzaka, Kioto, con un letrero de yudōfu (tofu hervido) y un reloj tradicional en la pared
Junsei, uno de los restaurantes tradicionales de yudōfu sobre las cuestas de Higashiyama. Foto propia, marzo 2025.

Si quieres sentarte, las casas de té repartidas en Ninenzaka y Sannenzaka sirven matcha y dulces tradicionales, y algunas —como Junsei— ofrecen comidas ligeras a base de yudōfu (tofu hervido), perfectas para descansar las piernas a medio recorrido.

Tips para tu visita

Una calle tradicional de Higashiyama en Kioto casi vacía a primera hora de la mañana, con un letrero iluminado y casas de madera
Higashiyama a primera hora de la mañana, con las cuestas casi para ti solo. Foto propia, marzo 2025.
  • Camina de sur a norte (de Kiyomizu-dera a Yasaka-jinja) si prefieres bajar la cuesta en vez de subirla; hazlo al revés si quieres llegar al templo con energía.
  • Ve muy temprano (antes de las 8:00) o a última hora de la tarde. A esas horas las cuestas están casi vacías y la luz es mejor; a media mañana se llenan de grupos turísticos.
  • Lleva efectivo. Muchas de las tiendas pequeñas de Ninenzaka y Sannenzaka no aceptan tarjeta.
  • Combina la ruta con lo que está en sus extremos: sube desde Kiyomizu-dera o baja hasta Gion al atardecer, para aprovechar el mismo trayecto a pie.

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