Por qué hay ciervos en Nara
La razón por la que estos venados se pasean sueltos entre los turistas no nació como atractivo turístico. Según la tradición sintoísta, el dios Takemikazuchi llegó al santuario de Kasuga montado en un venado blanco, y desde ese momento se les considera sus mensajeros: los shinroku, o "venados divinos". Por eso conviven con la gente dentro del parque en lugar de vivir cercados, y por eso hacerles daño, aunque sea sin querer, se sigue viendo mal entre los propios habitantes de Nara.
Hoy, además, están designados oficialmente Monumento Natural de Japón bajo la Ley de Protección de Bienes Culturales, y el propio gobierno de la prefectura los sigue llamando shinroku en sus documentos. El censo más reciente, de julio de 2026, cuenta 1,687 venados en el parque: 411 machos, 990 hembras y 286 crías, la cifra más alta registrada hasta ahora (hace apenas un año, en 2025, eran 1,465).
Las galletas y la reverencia
El snack oficial para los venados es el shika senbei, un paquete de unas diez galletas de arroz por ¥200 (unos $22 MXN). Se vende en puestos de madera repartidos por todo el parque: cómpralos ahí, nunca le compartas tu propia comida a un venado, porque cosas como pan o botanas empacadas no les hacen bien.
La reverencia que tanto circula en redes es real, pero no es un instinto de la especie: es un gesto aprendido, que los venados asocian con pedir comida y que muchos hacen en automático en cuanto ven el paquete en tu mano. No todos la hacen igual de marcada, y hay quienes de plano se saltan el trámite y van directo por la galleta.
Para dárselas sin drama, parte el paquete en trozos chicos y extiende la mano abierta con la palma plana, en vez de sostener la galleta entre los dedos. Apenas se la terminen, muéstrales las palmas vacías: así entienden que ya no traes más y te dejan en paz.
Tips para tu visita
- No dejes papeles ni bolsas abiertas a su alcance. Un venado no distingue entre tu galleta y un mapa, un boleto o la esquina de tu mochila: si huele algo de comida cerca, le da un mordisco sin preguntar. Guarda bien lo que no quieras que se coman.
- Cuidado en otoño. De octubre a diciembre, en plena temporada de apareamiento, los machos están más territoriales y empujan con más fuerza que el resto del año. No es motivo para evitar el parque, pero sí para mantener más distancia si ves uno con cornamenta grande.
- Aléjate de los puestos de galletas si buscas calma. Ahí es donde se junta más gente y más venados a la vez. Camina hacia el sendero rumbo a Kasuga Taisha y los grupos se dispersan solos, con más espacio para tus fotos.
- Ve temprano. Antes de las 9 de la mañana el parque está más tranquilo, y los venados todavía no llevan horas rodeados de gente ofreciéndoles comida.

